Family Offices, Inversión Directa y Activos Reales en la República Dominicana

Una asignación estratégica en los mercados privados de América Latina

Durante la última década, los family offices a nivel global —y de forma creciente en América Latina— han transformado profundamente su manera de asignar capital.
Cada vez más, estas estructuras patrimoniales optan por invertir de forma directa en mercados privados, reduciendo su dependencia de vehículos tradicionales
y priorizando activos reales, control y horizonte de largo plazo.

Esta evolución no es coyuntural. Ha sido documentada de manera consistente por instituciones financieras de primer nivel y publicaciones especializadas del sector patrimonial,
entre ellas CNBC, Goldman Sachs, BNY Mellon y Family Wealth Report.

Los estudios recientes coinciden en varios puntos clave para los family offices en LATAM:
– Mayor preferencia por inversión directa (direct investing)

– Enfoque en preservación de capital multigeneracional
– Interés creciente por activos reales y private markets
– Necesidad de menor correlación con mercados públicos
– Búsqueda de mayor control, gobernanza y flexibilidad temporal


Escasez estructural y activos reales: una lógica compartida
Uno de los denominadores comunes en estos informes es la creciente relevancia de los activos estructuralmente escasos, difíciles de replicar y protegidos por barreras naturales, regulatorias o de acceso.

Para los family offices latinoamericanos, esta lógica resulta particularmente familiar. Históricamente, el capital privado en la región ha privilegiado:
– activos tangibles,

– control directo,
– y horizontes de inversión extensos.


En este contexto, la República Dominicana se posiciona como un mercado singular dentro del Caribe. El país combina:
– estabilidad macroeconómica relativa,

– crecimiento sostenido del turismo y la infraestructura,

y un entorno cada vez más regulado en torno al uso del suelo costero.
Al mismo tiempo, la disponibilidad de suelo costero de gran escala se ha ido reduciendo de forma progresiva, reforzando la noción de escasez estructural, un criterio central para la asignación estratégica de capital privado.

De retorno financiero a asignación estratégica de capital
Los family offices ya no analizan los activos reales únicamente desde una perspectiva de retorno financiero. Cada vez más, estos activos cumplen una función estratégica dentro del portafolio:
– Protección frente a inflación

– Diversificación jurisdiccional
– Preservación patrimonial a largo plazo
– Opcionalidad para desarrollos por fases
– Flexibilidad en el despliegue de capital


En mercados como la República Dominicana, esta aproximación favorece naturalmente transacciones discretas, off-market y basadas en relaciones de largo plazo, más que oportunidades ampliamente comercializadas.

Tal como subrayan varios informes institucionales, el acceso se ha convertido en una ventaja competitiva.
La capacidad de originar operaciones de manera privada, estructurar inversiones progresivas y mantener control estratégico suele ser más relevante que la exposición pública o la velocidad de ejecución.

Implicaciones para el capital privado en la República Dominicana
La convergencia entre estas tendencias globales y la dinámica local sugiere una evolución clara del perfil inversor:

– El interés del capital privado en la República Dominicana es cada vez más selectivo, más institucional y más orientado al largo plazo.
– En lugar de segmentos visibles o de carácter minorista, los inversionistas sofisticados priorizan:
– activos respaldados por tierra,
– baja reproducibilidad,
– compatibilidad con desarrollos por fases,

y estructuras alineadas con mandatos de capital paciente.

Este comportamiento refleja patrones ya observados en mercados privados más maduros, donde la discreción, la gobernanza y la alineación estratégica prevalecen sobre el volumen.

Conclusión
Los family offices —en América Latina y a nivel global— no se están alejando de los mercados privados. Están refinando su forma de participar en ellos.
La inversión directa, los activos reales y la escasez estructural se consolidan como pilares de las estrategias patrimoniales de largo plazo.
En la República Dominicana, estas tendencias encuentran un entorno donde el crecimiento económico y la disponibilidad finita de ciertos activos convergen de manera natural.
Para capitales con visión de largo plazo, disciplina estructural y preferencia por acceso controlado, esta alineación continuará siendo relevante más allá de los ciclos de mercado actuales.

Fuentes institucionales (referencias)
CNBC – Family offices y direct investing en private equity (Citi Survey)
Goldman Sachs – 2025 Family Office Investment Insights Report
BNY Mellon – Investment Insights for Single Family Offices
Family Wealth Report – Evolución de la inversión directa en mercados privados
Nota de rigor: Algunos enlaces hacen referencia a ediciones 2025.
Las conclusiones presentadas se basan en tendencias estructurales confirmadas en ediciones 2023–2024 y análisis consistentes de estas institucion
es.